🍺⚓ Mason el Charlatán – El marinero de Red Bay a quien nadie cree
En cada puerto hay alguien capaz de contar una historia.
En Red Bay hay alguien capaz de contar cincuenta.
Se llama Mason.
Para sus amigos es simplemente Mason.
Para los habitantes del puerto es:
Mason el Charlatán.
El problema no es que Mason cuente mentiras.
El problema es entender cuándo está diciendo la verdad.
⚓ ¿Quién es Mason?
Mason es un joven marinero de Red Bay y uno de los personajes que encontramos en la segunda aventura de Onnitorinco Istintivo.
Cuando Onnitorinco entra en el bar del puerto, es justamente Mason quien está contando a los demás la historia del Kraken.
Lo hace tan bien que Onnitorinco piensa que realmente lo cree.
Sin embargo, apenas termina...
Mason estalla en carcajadas.
Para él, el Kraken es ya solo una vieja historia.
😂 El bromista de Red Bay
Mason se ha vuelto famoso sobre todo por sus relatos.
Una vez contó que había pescado un pez tan grande que...
había sido el pez quien lo había pescado a él.
Otra vez juró haber encontrado una isla que aparecía solo los martes.
¿El problema?
Que era miércoles.
Contó haber visto a una gaviota robar un barco.
Haber jugado a las cartas con un cangrejo.
Y haber conocido a un marinero capaz de respirar bajo el agua.
Cuando le preguntaron el nombre del marinero, Mason respondió:
“No lo sé. Estábamos bajo el agua, no podíamos hablar”.
Desde entonces, prácticamente nadie toma en serio sus historias.
🐙 Pero Mason conoce muy bien la leyenda
Lo curioso es que Mason conoce la leyenda del Kraken mejor que casi nadie.
Sabe dónde habría sido avistado.
Conoce las viejas historias.
Conoce incluso a Jeff, el único pescador que sostiene haber visto realmente a la criatura.
Es Mason quien le explica a Onnitorinco que Jeff prácticamente ha abandonado su trabajo para dedicarse a la búsqueda del Kraken.
Y sin embargo, Mason no le cree.
O al menos...
dice no creerle.
👀 El pequeño secreto de Mason
Aquí nace una de nuestras leyendas favoritas sobre Red Bay.
Se cuenta que, de niño, Mason vio algo en el mar.
Una noche estaba sentado en el muelle cuando vio una sombra gigantesca atravesar lentamente el agua.
Luego apareció algo rojo.
Mason corrió a casa.
Al día siguiente lo contó todo.
Naturalmente, nadie le creyó.
Así que Mason hizo lo que mejor le salía:
convirtió el miedo en una broma.
Desde entonces cuenta la leyenda del Kraken riendo.
Quizás porque realmente ya no cree en ella.
O porque admitir que cree significaría recordar lo que vio aquella noche.
🦷 El día en que Mason dejó de reír
Cuando Onnitorinco y Jeff vuelven de su expedición, sin embargo, todo cambia.
No vuelven solo con una historia.
Traen pruebas, fotografías e incluso un diente del Kraken.
Y Mason, junto a los otros habitantes, se disculpa con Jeff.
Imaginamos a Mason completamente inmóvil ante aquel diente.
Por una vez...
sin nada que decir.
Parece que duró unos once segundos.
Récord absoluto de Red Bay.
Luego habría preguntado:
“¿Puedo contar que estaba con vosotros?”
Jeff habría respondido:
“No”.
🍺 Mason seguirá contando historias
Probablemente sí.
Es más, después de la llegada de Onnitorinco, sus historias se habrán vuelto aún más increíbles.
Solo que ahora los habitantes de Red Bay tienen un problema.
Antes podían simplemente decir:
“Mason, eso es imposible”.
Pero después de descubrir que el Kraken existe de verdad...
ya no están tan seguros.